Por ahora, el Gobierno no prevé cambios, según hicieron trascender fuentes oficiales.

De todas maneras, indicaron que se comenzará a trabajar con distintos sectores y empresas para ver la forma de ir saliendo en forma gradual del esquema.

La Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) explicó que la suba de costos en el sector de aceites envasados alcanza el 65%, mientras que en julio el aumento otorgado fue del 4% y en octubre del 5%».

«Semejante distorsión entre costos y precios hace que la industria se encuentre operando a pérdida, causando irreparables perjuicios económicos para cada una de las compañías que abastecen el mercado», indicó la entidad.

Otras cámaras advierten sobre una situación crítica y plantean que el desabastecimiento se aproxima.

«Se entiende la decisión de establecer Precios Máximos frente al inicio de la crisis sanitaria, pero tras 8 meses de estricto congelamiento de precios y suba sostenida de nuestros costos, estamos al límite de capacidad operativa», señaló la Unión de Industriales Fideeros (Uifra).

Las cámaras empresariales alertan que estos meses de pandemia también fueron complicados para los sectores de la producción.

La Uifra dijo que en este escenario «se pone en juego el normal abastecimiento y las fuentes de trabajo».

Pidieron terminar «con urgencia con los Precios Máximos y convocar a las empresas del sector para arribar a los acuerdos necesarios que garanticen un ordenamiento de precios y costos».

Para el sector de harinas hubo subas de costos de hasta 44% desde marzo último, como ocurrió en el caso del trigo, aseguran desde esa actividad.

El sector supermercadista alerta que hay demoras en las entregas, provocadas también por la creciente incertidumbre cambiaria.

Sostienen que este escenario «se va a ir agravando si no modifican los precios máximos. La industria tiene muchos problemas para cumplirlos», explicaron desde la Federación Argentina de Supermercados (FASA).

Entre los productos con mayores dificultades mencionan el aceite y la harina.

Fuente: NA