• 14/02/2026 11:04

¿Quién paga el cierre y la remediación de los pozos en El Medanito?

Feb 14, 2026 , ,

Cuando un pozo petrolero deja de producir, no alcanza con “apagarlo”. Debe realizarse el cierre y abandono definitivo, un conjunto de tareas técnicas para que el pozo quede sellado y seguro, sin riesgo de pérdidas de hidrocarburos o contaminación de napas. Ese proceso tiene un costo importante y la pregunta de fondo es clara: ¿quién se hace cargo de pagarlo en el yacimiento El Medanito?

En pozos convencionales (como los que existen en Neuquén y Río Negro), el costo varía mucho según cada caso. Influyen factores como la profundidad, el estado estructural del pozo, la presión, el estado de la tubería de revestimiento (casing) y la cementación, y si hace falta una intervención con equipos especiales (un workover, que implica sacar y reemplazar componentes internos del pozo para poder repararlo o sellarlo correctamente). También pesan las condiciones de acceso y logística.

Por eso, las cifras suelen expresarse como rangos orientativos. Para el período 2024–2026, se estima:

Cierre simple (sin grandes complicaciones): USD 150.000 a 400.000 por pozo.
Cierre típico (requiere intervención, cementaciones, cortes, etc.): USD 400.000 a 1.200.000 por pozo.
Cierre complejo (pozos deteriorados, problemas técnicos, contingencias): USD 1,2 a 3,0 millones o más por pozo.
Como referencia práctica para presupuestar, suele considerarse un promedio cercano a USD 700.000 por pozo (con un rango razonable de USD 400.000 a 1,2 millones).

¿Qué implica remediar el pasivo ambiental histórico?

Remediar el pasivo ambiental histórico de un yacimiento petrolero significa hacerse cargo de los impactos que quedaron acumulados tras años de actividad y dejar el área en condiciones seguras para el ambiente y las personas.

En la práctica, el proceso incluye:

Detectar y registrar los lugares afectados: piletas antiguas, derrames, suelos contaminados, residuos y estructuras o instalaciones abandonadas.
Evaluar el riesgo y definir prioridades (por ejemplo, si hay cercanía a viviendas, cursos de agua o pozos de agua).
Realizar análisis de suelo y agua para saber qué se contaminó, cuánto y hasta dónde llegó.
Diseñar y ejecutar un plan de saneamiento con metas claras y medibles: retirar o tratar suelos, cerrar y limpiar piletas, gestionar residuos con trazabilidad, desmantelar infraestructura fuera de uso y, si corresponde, tratar aguas afectadas.
Restaurar el terreno, lo que puede incluir nivelación, control de erosión y revegetación con especies nativas.
Documentar resultados con evidencia técnica (comparaciones “antes y después”) e implementar monitoreo para asegurar que el problema no reaparezca.
Este enfoque se basa en el derecho a un ambiente sano y en la obligación de recomponer el daño ambiental (art. 41 de la Constitución Nacional), además de los deberes ambientales establecidos por la Provincia de La Pampa (art. 18 de su Constitución).

Msc Leandro Altolaguirre
Santa Rosa, La Pampa
Publicación de Alihuen