• 13/07/2024 23:15

Crimen de Umma: detuvieron a los cuatro miembros de la banda

Ene 25, 2024

Tres jóvenes fueron detenidos este jueves como acusados de haber participado en el crimen de Umma Aguilera, la hija de 9 años de un custodio de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, asesinada el lunes pasado durante un asalto en el partido de Lomas de Zamora, por lo que ya son cuatro los sospechosos presos y la propia funcionaria consideró que “toda la banda” quedó «a disposición de la justicia”.

“Los asesinos de Umma todos presos”, afirmó esta tarde la ministra en su cuenta de la red social X al confirmar la captura de los últimos dos acusados en la localidad bonaerense de Marcos Paz.

Estos sospechosos fueron identificados como Miguel Pastor Romero Molinas (20), alias “Patoto”; y Guillermo Romero Molinas, apodado “Paraguayo”; quienes, según detallaron fuentes judiciales a Télam, son hermanos.

“Toda esta banda de asesinos de niños está puesta a disposición de la Justicia”, indicó Bullrich, quien destacó el “excelente trabajo de investigación de la Policía Federal Argentina”.

Según las fuentes, Miguel Pastor Romero Molinas es quien habría dejado su huella en el Toyota Corolla negro robado con el que se cometió el crimen de la niña y que fue abandonado luego del mismo.

Sobre ese sospechoso, los informantes señalaron que tiene antecedentes penales en la ciudad de Buenos Aires: uno por «encubrimiento» de junio de 2022 y otro por «hurto» ocurrido en mayo de 2023.

Mientras que la mañana de este jueves, cerca de las 5.10, fue apresado Axel Emiliano Rojas (20), alias “Pelusa”, quien se mantenía oculto en una casa que había que había alquilado junto a su novia y un amigo en la ciudad de San Pedro.

Para los pesquisas, este joven posee similitudes físicas con uno de los asesinos que quedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar donde se produjo el crimen de la niña.

Rojas fue localizado en una precaria casa situada en la calle Almafuerte al 3385, de San Pedro, a unos 200 kilómetros del lugar del crimen, por efectivos de Robo Organizado de la División Homicidios de la PFA y de la policía bonaerense, que viajaron hasta esa ciudad tras sus pasos, detallaron voceros policiales.

Un pesquisa vinculado al operativo contó que llegaron al joven en base a informaciones basadas en cámaras de seguridad, declaraciones de testigos y llamadas al 911, en una de las cuales se alertó que Rojas había huido en un Peugeot 307 gris.

Con dicho vehículo, el prófugo había escapado de su domicilio particular ubicado en el barrio denominado «La Cava» de Lomas de Zamora, en dirección a San Pedro, realizando diversas maniobras para evitar ser captado por los dispositivos del anillo digital y lectores de patentes de los municipios respectivos.

Esa información sobre el paradero de «Pelusa» coincidía con la ubicación detectada del Gmail de su novia, lo que llevó a que tanto efectivos de la policía bonaerense como de la PFA centraran la búsqueda en esa ciudad hasta localizarlo en una precaria casa, donde había alquilado una habitación con baño compartido.

Por su parte, el dueño de esa vivienda, que se identificó como Iván, contó a la prensa que quien se contactó con él por la red social Faceboook para alquilar la habitación -por la que cobra 50 mil pesos mensuales- fue un amigo del ahora detenido.

«Yo no sabía que esta gente andaba disparando. Vino este muchacho (por Rojas), se quedó arriba del auto, y bajó la novia y otro flaco alto, me pagaron por un mes, acá arreglaron», relató el testigo, quien recordó que «Pelusa» entró a la casa «con la cabeza gacha y con una gorrita».

«Me llamó la atención él porque se escondía continuamente, la que participaba en todo era la chica, iba y venía a comprar», describió.

«Nunca me imaginé que este tipo venía escapando de la policía, que había hecho semejante crimen, semejante cosa. Yo me entero y me da impotencia, porque uno es padre, pero uno alquila, yo vivo de esto, los alquileres, uno alquila de buena fe y hoy en día sirve de experiencia también para recapacitar un poco y ver a quién le alquilo», concluyó Iván.

Durante el operativo de arresto del acusado, la policía secuestró el Peugeot 307 gris en el que se movilizaba, que había sido abandonado en una estación de servicio cercana y que llevaba en la luneta trasera la inscripción «capacidad máxima, cuatro bandidos».

Antes, en un procedimiento en su casa, los investigadores habían encontrado unas zapatillas blancas idénticas a las que llevaba puestas uno de los asesinos de Umma que quedó filmado.

Fuentes judiciales dijeron que los tres detenidos serán indagados el viernes por el fiscal Pablo Rossi, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 18, quien caratuló la causa como “robo agravado por el uso de arma de fuego (dos hechos) y homicidio criminis causa”.

El primer detenido
Por el caso ya son cuatro los apresados ya que el lunes último fue detenido Patricio Valentín García (22) durante un allanamiento en su domicilio, en el que se secuestró una campera negra con rayas blancas similar a la que llevaba uno de los asesinos de la niña al quedar filmado.

Ese sospechoso se negó a declarar ante el fiscal y permanece detenido a disposición judicial, aunque su defensa particular solicitó ampliar su indagatoria y que se cite a declarar a testigos de parte.

El crimen de Umma Aguilera
El crimen se registró el lunes pasado a las 8.48, cuando el oficial de la PFA Eduardo Aguilera (42), quien trabaja en el equipo de custodia de Bullrich, salía vestido de civil y con su hija Umma a bordo de su auto Ford Ka del garaje de su casa situada en la calle Pío Baroja, a pocos metros del cruce con la calle París, de la localidad de Villa Centenario, de Lomas de Zamora.

Cuando aún el policía no había llegado a tomar la calle, un Toyota Corolla negro robado minutos antes le interrumpió el paso, dos delincuentes bajaron armados y se aproximaron con intenciones de robo, de acuerdo a lo que quedó registrado por una cámara de seguridad.

Aguilera aceleró con intenciones de huir, momento en el que los asaltantes dispararon hacia la parte trasera del vehículo.

En la filmación se ve que luego los asaltantes regresan al Toyota Corolla en el que habían llegado, mientras que unos metros más adelante el policía detiene la marcha y abre la puerta trasera del auto para asistir a su hija, que había sido alcanzada por las balas y estaba herida.

A raíz del ataque, la nena sufrió un balazo en la nuca y otro en una mano, por lo que fue primero trasladada de urgencia al hospital Gandulfo y luego derivada en un helicóptero al hospital Churruca, donde fue operada y murió.