Flavia Ochoa, una trabajadora de Coronel Moldes (Córdoba), inició una demanda civil contra AstraZeneca y el Estado nacional al sostener que desarrolló un síndrome de Guillain-Barré luego de recibir una tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 en enero de 2022.
Según la presentación judicial, horas después de la vacunación comenzó con fuertes dolores musculares y, al día siguiente, perdió progresivamente la movilidad de brazos y piernas. Tras ser internada en un sanatorio de Río Cuarto, fue diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia y debió atravesar un prolongado tratamiento de rehabilitación.
La demanda reclama una indemnización por incapacidad, daño moral, pérdida del proyecto de vida y otros perjuicios. El expediente incluye historia clínica, estudios médicos, denuncias de ESAVI y un dictamen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que estableció una incapacidad laboral del 75,60%.
Ochoa aseguró que continúa con rehabilitación tres veces por semana y que solo puede desplazarse con andador. Además, afirmó que el reclamo administrativo previsto por la Ley 27.573 fue rechazado por no haberse acreditado el nexo causal entre la vacuna y el cuadro neurológico, motivo por el cual decidió acudir a la Justicia.
La causa tramita en la justicia federal, donde deberá determinarse si existe relación entre la vacunación y las secuelas denunciadas. En paralelo, la demanda también cuestiona la constitucionalidad de artículos de la Ley 27.573 y solicita el acceso al fondo de reparación previsto para personas que acrediten daños derivados de la vacunación.
El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno neurológico poco frecuente que fue identificado por organismos regulatorios internacionales como un evento adverso muy raro asociado a la vacuna Vaxzevria (AstraZeneca), aunque dichos organismos mantienen que los beneficios de la vacunación superan sus riesgos.

