El Tribunal de Impugnación de La Pampa confirmó la absolución de una mujer que había sido acusada de maltrato animal por el estado en que se encontraban un caballo y dos ovejas bajo su cuidado. Los jueces consideraron que, aunque la alimentación y las condiciones no eran suficientes, la imputada realizó actos de cuidado de acuerdo con sus reales posibilidades, en un contexto de extrema vulnerabilidad económica y familiar.
El fallo aclaró que la pobreza no constituye una causa de justificación del delito, pero sostuvo que en este caso no se probó responsabilidad penal, ya que la mujer alimentaba y resguardaba a los animales dentro de sus limitados recursos.
Además, el Tribunal destacó que la Ley de Protección Animal debe interpretarse desde una perspectiva que reconoce a los animales como seres sintientes y protege su bienestar, aunque resolvió que las pruebas reunidas no alcanzaban para revertir la absolución dictada en primera instancia.

